Científicos de prestigiosas instituciones revelaron un fenómeno inesperado en el océano que amenaza con reducir drásticamente la absorción de carbono y agravar el cambio climático global, según un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.
Un equipo internacional de investigadores del Massachusetts Institute of Technology (MIT), Rutgers University y Woods Hole Oceanographic Institution descubrió que la interacción entre bacterias y partículas microscópicas en la nieve marina acelera la disolución del carbonato de calcio, un mineral clave que actúa como “lastre” para hundir el carbono a las profundidades oceánicas. Este proceso, antes desconocido, podría devolver más CO2 a la atmósfera y debilitar el principal mecanismo natural de regulación climática del planeta.
“Los conocimientos de este trabajo son vitales para predecir cómo responderán los ecosistemas a los intentos de eliminación del dióxido de carbono marino y, en general, cómo cambiarán los océanos en respuesta a futuros escenarios climáticos”, advirtió Benedict Borer, investigador principal del MIT.
¿Es totalmente inusual este fenómeno? Sí. Hasta ahora, los científicos no tenían una explicación clara para la disolución prematura del carbonato de calcio cerca de la superficie oceánica. El estudio demuestra que las bacterias crean microambientes ácidos al consumir materia orgánica, disolviendo el mineral hasta diez veces más rápido que por causas abióticas. Esto ralentiza el descenso de las partículas de nieve marina, reduce la eficiencia de la bomba biológica marina y limita el secuestro de carbono a largo plazo.
Los experimentos en laboratorio, con chips microfluídicos que simulan el flujo oceánico, confirmaron que este efecto es máximo a velocidades de hundimiento intermedias, donde las bacterias producen desechos ácidos ideales para la disolución. El resultado: menos carbono queda atrapado en el fondo del mar y más regresa a la atmósfera, potenciando el calentamiento global.
¿Puede agravarse este proceso? Aunque el estudio no ofrece proyecciones exactas, los expertos advierten que en escenarios de mayor cambio climático el rol microbiano podría intensificarse. A medida que aumentan las temperaturas y cambian las corrientes, la actividad bacteriana en la nieve marina podría volverse aún más disruptiva, limitando incluso las estrategias de geoingeniería destinadas a capturar CO2 en los océanos. Investigaciones relacionadas ya alertan sobre retroalimentaciones negativas similares, como el deshielo antártico que reduce la absorción de carbono en el océano Austral.
¿Qué se puede hacer para que no suceda? Los autores del estudio insisten en que es urgente incorporar el factor microbiano en todos los modelos y proyectos de eliminación de dióxido de carbono marino. Acelerar artificialmente el hundimiento de partículas sin considerar las bacterias podría generar efectos contraproducentes. A nivel global, la solución principal sigue siendo reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero para no sobrecargar los sumideros oceánicos y preservar la capacidad natural de absorción. Los gobiernos y organismos internacionales deben priorizar financiación para investigaciones que integren estos hallazgos en las políticas climáticas #CambioClimatico #AbsorcionDeCarbono #Océano #SecuestroCarbono #MedioAmbiente.
Este descubrimiento obliga a reevaluar todas las estrategias de mitigación climática. El océano, que hasta hoy ha absorbido gran parte del exceso de CO2 humano, ya no es el aliado predecible que creíamos. La absorción de carbono está en riesgo y el cambio climático podría acelerarse si no actuamos con base científica.