En el corazón de Irlanda del Norte, Lough Neagh, el lago más grande del Reino Unido, se encuentra al borde del colapso ecológico. Una explosión de cianobacterias ha teñido sus aguas de verde, paralizando la pesca, el turismo y amenazando el 40% del agua potable de la región, según informa Infobae. Este fenómeno, agravado por la contaminación agrícola y el cambio climático, ha generado una alarma generalizada entre comunidades, activistas y expertos.
Un lago cubierto de algas tóxicas
Durante el verano de 2025, Lough Neagh se transformó en un manto verde debido a la proliferación de cianobacterias, conocidas como algas azul-verdosas. Estas algas, alimentadas por altos niveles de fósforo y nitrógeno provenientes de fertilizantes agrícolas y vertidos de aguas residuales, han desencadenado un proceso de eutrofización. Este fenómeno reduce el oxígeno en el agua, provoca la mortalidad de peces y libera toxinas peligrosas que afectan tanto a animales como a humanos, causando desde irritaciones en la piel hasta daños hepáticos.
Las elevadas temperaturas y la falta de lluvias durante el verano intensificaron la crisis, concentrando las algas en la superficie y bloqueando la luz solar, lo que ha alterado gravemente el equilibrio ecológico del lago. Además, la presencia del mejillón cebra, una especie invasora, ha facilitado la multiplicación de estas algas.
Impacto devastador en la economía y la salud
Lough Neagh, históricamente un pilar económico y cultural, enfrenta graves consecuencias. La pesca de anguila, una de las más importantes de Europa, quedó suspendida debido a la mala calidad del agua. “Los ríos antes rebosaban de truchas, ahora no queda nada”, lamentó el pescador Mick Hagan en declaraciones a AFP. El turismo también se ha desplomado, con un olor fétido y carteles que prohíben bañarse reemplazando las actividades recreativas.
En términos de salud pública, la crisis es alarmante: el lago abastece el 40% del agua potable de Irlanda del Norte, incluyendo la mitad del consumo de Belfast. La Food Standards Agency (FSA) detectó toxinas en peces, aunque asegura que los productos comerciales son seguros, según BBC News.
Causas y responsabilidades
La contaminación agrícola es señalada como la principal responsable, con fertilizantes y residuos animales elevando los niveles de nutrientes en el agua. A esto se suman vertidos de aguas residuales y fugas de tanques sépticos, en un contexto de temperaturas récord. Sin embargo, las empresas agroindustriales niegan su responsabilidad, alegando cumplir con regulaciones estrictas. Organizaciones ambientalistas, como Lough Neagh Partnership, exigen sanciones y medidas urgentes para frenar la contaminación.
Respuesta oficial y perspectivas futuras
El gobierno de Irlanda del Norte lanzó un plan de acción en 2024 para salvar el lago, pero menos de la mitad de las medidas propuestas han sido implementadas, según AFP. El ministro de Medio Ambiente, Andrew Muir, calificó la situación como un “recordatorio urgente” de la necesidad de actuar. Sin embargo, la resistencia política, especialmente por el impacto en el sector agrícola, ha frenado avances significativos.
Con 400 km² de superficie, Lough Neagh es un símbolo cultural y económico en riesgo. Actualmente, se discute la posibilidad de transferir su propiedad, en manos de la familia Shaftesbury desde el siglo XIX, a una entidad comunitaria enfocada en la protección ambiental, según BBC News. “El lago no está muerto, pero podría estarlo si todo sigue igual”, advirtió Gerry Darby, de Lough Neagh Partnership.
La recuperación de Lough Neagh depende de decisiones políticas rápidas y un compromiso firme con la sostenibilidad. La oportunidad de salvar este patrimonio natural aún existe, pero el tiempo se agota.