Las quemas de cañaverales en Tucumán, entre la contaminación persistente y los esfuerzos por erradicarlos

Sustentabilidad

En un amplio análisis realizado en el programa "Panorama Tucumano", funcionarios, investigadores y periodistas pusieron sobre la mesa los riesgos ambientales y sanitarios derivados de las quemas de cañaverales, una práctica arraigada en la provincia que genera contaminación atmosférica severa y complica los controles estatales. El debate, moderado por expertos locales, resaltó la urgencia de transitar hacia métodos de cosecha sostenibles, en un contexto donde el fuego sigue siendo el mayor enemigo de los cañaverales y la comunidad tucumana.

cañaveralesLos panelistas –Facundo Moreno Majnach, Roberto Delgado, Federico van Mameren y Arturo Felipe– expusieron datos alarmantes y explicaron las complejidades de esta problemática, que combina tradición agrícola con impactos irreversibles en la salud pública y el ecosistema. Organizado por La Gaceta, el encuentro virtual buscó visibilizar los cambios en la regulación y los desafíos para erradicar una costumbre que data de décadas, pero que hoy choca con normativas ambientales más estrictas.

Impactos ambientales y de salud: Un humo que asfixia a Tucumán

La quema de residuos de caña de azúcar, realizada antes o después de la cosecha, libera partículas finas (PM2.5) que contaminan el aire y afectan directamente la calidad de vida en la provincia. Según un estudio reciente de la Universidad Nacional de Tucumán, estas prácticas generan efectos negativos en la salud respiratoria, incrementando el riesgo de enfermedades crónicas y agudas en poblaciones vulnerables.

Un análisis utilizando la herramienta AirQ+ de la Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó la mortalidad potencialmente atribuible a estas emisiones: con una concentración media anual de 19,4 µg/m³ de PM2.5 (promedio de nueve sitios de monitoreo en Tucumán), se proyectan cientos de muertes prematuras al año por causas cardiovasculares y respiratorias. "La quema no solo contamina el medio ambiente, sino que afecta a terceros, genera inseguridad vial y daños a personas y bienes", advirtió el gobernador Osvaldo Jaldo en un comunicado reciente, al anunciar detenciones por estas infracciones.

Además, los incendios derivados de estas quemas controladas a menudo se salen de control, como se vio en agosto pasado cerca del Ingenio La Corona, donde alertas de bomberos y ambientalistas pusieron en jaque la zona. Los expertos en el debate coincidieron en que esta práctica es totalmente incompatible con el futuro agroindustrial del cultivo, ya que degrada suelos, reduce la fertilidad y contribuye al cambio climático local.

Controles y sanciones: Avances, pero con límites

El Gobierno de Tucumán ha intensificado sus esfuerzos para combatir las quemas. Bajo la Ley Yolanda y normativas provinciales, se refuerzan controles y sanciones a quemas ilegales de caña y pastizales, con multas que pueden superar los millones de pesos y detenciones inmediatas. "Este es el primer gobierno que detiene a responsables de la quema de cañas", enfatizó Jaldo, destacando operativos conjuntos entre Policía, Bomberos y el Ente de Control e Inspección Fiscal (ECIF).

Sin embargo, los panelistas señalaron el arraigo cultural y económico de la práctica como un obstáculo mayor. Muchos productores la utilizan para facilitar la cosecha manual, ahorrando costos en maquinaria, pero esto choca con la transición hacia la cosecha mecanizada verde (sin quema previa), promovida por el Ministerio de Producción desde 2023. "La erradicación requiere no solo fiscalización, sino incentivos para alternativas sostenibles", resumió uno de los debatedores, aludiendo a programas de subsidios para equipos de picado en seco.

Hacia un futuro sin fuego: Llamados a la acción

El debate concluyó con un llamado unificado a la colaboración entre sector privado, gobierno y sociedad civil. Organizaciones como la Fundación ProYungas recomiendan medidas preventivas como el monitoreo satelital y campañas de concientización para evitar quemas accidentales, recordando que esta práctica es una infracción ambiental en proceso de eliminación total.

En un Tucumán donde la caña representa el 80% de la economía agroindustrial, erradicar las quemas no es solo una cuestión ambiental, sino un imperativo para la salud pública y el desarrollo sostenible. Como señaló Arturo Felipe durante el programa: "El fuego ha sido parte de nuestra historia, pero no puede ser nuestro futuro". Los interesados pueden ver el debate completo en la plataforma LG Play de La Gaceta.