Tormenta histórica en EE.UU.

Sustentabilidad

Nueva York sepultada bajo medio metro de nieve, vientos huracanados y caos total en aeropuertos: la tormenta invernal que paraliza la Costa Este de EE.UU. mantiene en vilo a millones, con alertas meteorológicas activas y cierres masivos que evocan desastres de hace una década. En medio de una ciclogénesis explosiva sin precedentes en años, autoridades declaran estado de emergencia en Nueva York, instando a la población a refugiarse en casa mientras el noreste del país enfrenta acumulaciones de nieve superiores a los 30 centímetros en siete estados, ráfagas de viento que superan los 80 km/h y cortes de electricidad que afectan a más de 500.000 hogares.

La tormenta, que se intensificó desde la tarde del domingo y alcanzó su pico en la madrugada del lunes, ha transformado ciudades icónicas como Nueva York en paisajes postapocalípticos. En Central Park, la nieve ha superado el medio metro de espesor, cubriendo calles y avenidas a un ritmo que desafía los esfuerzos de limpieza. "Francamente, la mejor manera de mantenerse a salvo durante esta tormenta es quedarse en casa", advirtió el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, quien declaró el estado de emergencia y movilizó a 2.600 efectivos del Departamento de Saneamiento en turnos extenuantes de 12 horas para despejar vías peatonales, paradas de autobús y bocas de incendio.

El impacto se extiende por el noreste de EE.UU., afectando desde Pensilvania hasta Massachusetts y Nueva Inglaterra. Más de 40 millones de personas permanecen en alerta, con prohibiciones de circulación vehicular que han paralizado el tráfico en Nueva York desde la noche del domingo hasta el mediodía del lunes. Aeropuertos clave como LaGuardia (98% de vuelos cancelados), John F. Kennedy (88%), Boston (93%) y Filadelfia (83%) acumulan más de 5.300 suspensiones de operaciones, dejando a miles de pasajeros varados en medio del caos. Servicios ferroviarios en Long Island y el norte de Nueva Jersey han sido suspendidos, mientras que el metro de Nueva York enfrenta retrasos y cancelaciones en líneas clave.

Esta tormenta invernal histórica, comparada con eventos de hace más de una década en Nueva York y un lustro en Filadelfia, ha provocado cierres totales en la red de escuelas públicas de la Gran Manzana —el primer "día de nieve" desde 2019—, así como en oficinas gubernamentales, la sede de la ONU y tribunales federales, donde incluso se aplazó la sentencia del caso del Pollo Carvajal. Los cortes de electricidad, agravados por las ráfagas huracanadas, dejan a cientos de miles sin calefacción en pleno invierno, elevando el riesgo de emergencias sanitarias.

Expertos meteorológicos destacan la rareza de esta ciclogénesis explosiva, que ha convertido una nevada común en un fenómeno devastador. Mientras las autoridades geolocalizan por primera vez paradas de autobús y pasos peatonales para optimizar la respuesta, el pronóstico advierte de nevadas persistentes que podrían extender los cierres escolares al martes. En un país aún recuperándose de eventos climáticos extremos, esta tormenta subraya la vulnerabilidad ante el cambio climático, urgiendo a una preparación colectiva que podría salvar vidas en futuras crisis.