Mujeres trans excluidas de los juegos olímpicos 2028: COI reserva categorías femeninas solo para mujeres biológicas

Diversidad

La decisión histórica del Comité Olímpico Internacional que revoluciona la equidad en el deporte femenino y genera debate mundial sobre la protección de atletas biológicas.

En una resolución que redefine los límites del deporte de élite y que ya se posiciona como uno de los temas más comentados del año, el Comité Olímpico Internacional (COI) aprobó este jueves una normativa que excluye definitivamente a las mujeres trans de las competiciones femeninas en los próximos Juegos Olímpicos. El acceso queda reservado solo a mujeres biológicas, aquellas que no portan el gen SRY, según el comunicado oficial difundido tras la reunión del Comité Ejecutivo.

La medida, que entrará en vigor en Los Ángeles 2028 y no tendrá carácter retroactivo, abandona por completo el modelo flexible implantado en 2021 y reintroduce controles genéticos similares a las antiguas pruebas de feminidad, eliminadas en 1996 por críticas científicas. “El acceso a las competiciones femeninas está ahora reservado a personas de sexo biológico femenino, no portadoras del gen SRY”, subraya el organismo. La presencia de este gen, fija a lo largo de la vida, se considerará prueba concluyente de un desarrollo sexual masculino.

Las pruebas, que se realizarán una sola vez en la vida del deportista mediante análisis de saliva, sangre o raspado bucal, serán obligatorias y correrán a cargo de las federaciones internacionales y comités nacionales. Se contemplan excepciones muy raras, como el síndrome de insensibilidad completa a los andrógenos u otras diferencias del desarrollo sexual que no generen ventajas competitivas derivadas de la testosterona. En cambio, las atletas transgénero con cromosomas XY y deportistas con trastornos del desarrollo sexual sensibles a andrógenos deberán competir en la categoría masculina.

Esta decisión llega como respuesta directa a las polémicas que marcaron los Juegos Olímpicos de París 2024, especialmente el caso de la boxeadora argelina Imane Khelif, portadora del gen SRY, quien conquistó la medalla de oro en la categoría de 66 kg tras vencer a la italiana Angela Carini. En aquel momento, el COI rechazó las pruebas presentadas por la Asociación Internacional de Boxeo (IBA) como “defectuosas e ilegítimas”, pero la presión internacional y las voces de deportistas femeninas impulsaron el cambio de rumbo.

La nueva presidenta del COI, Kirsty Coventry, firma así su primera gran medida al frente del organismo. La normativa ya se aplica de forma parcial en disciplinas como el atletismo, el boxeo y el esquí, donde las federaciones han implementado controles genéticos en los últimos meses, aunque con dificultades operativas y legales.

Expertos y organizaciones deportivas anticipan un intenso debate global sobre equidad, inclusión y justicia deportiva. Mientras algunas voces celebran la protección de la categoría femenina como un triunfo para las atletas biológicas, otras advierten de posibles desafíos judiciales y científicos. Lo cierto es que, tras décadas de controversia, el deporte olímpico traza una línea clara: las categorías femeninas serán, a partir de ahora, exclusivas para mujeres biológicas.