Ante la disparada del petróleo internacional por encima de los u$s 100 por barril y la escalada de precios de la nafta que ya roza los $2.000 por litro, el Gobierno nacional flexibilizó el corte de bioetanol en naftas hasta el 15% de forma voluntaria para amortiguar el impacto en los surtidores y contener la inflación en los precios de los combustibles.
En un contexto marcado por la inestabilidad geopolítica en Medio Oriente y la consecuente suba del crudo, la Secretaría de Energía oficializó una herramienta técnica clave para proteger el bolsillo de los argentinos. A través de la Resolución 79/2026, publicada en el Boletín Oficial, se elevó el límite máximo de oxígeno permitido en los combustibles líquidos al 5,6%. Este ajuste habilita a las refinadoras a incorporar de manera voluntaria hasta un 15% de bioetanol en las naftas, sin modificar el corte obligatorio del 12%.
La medida no impone obligaciones a las petroleras, sino que les otorga margen de maniobra para que, cuando les resulte económicamente conveniente, reemplacen parte del componente fósil por bioetanol producido localmente a partir de maíz y caña de azúcar. El objetivo central es reducir la dependencia del precio internacional del petróleo y moderar futuros aumentos en las pizarras de las estaciones de servicio, donde la nafta súper acumula ya más del 22% de incremento en lo que va del año.
¿Por qué esta vía y no subir retenciones? El Gobierno eligió impulsar el mayor corte de bioetanol en lugar de elevar los derechos de exportación (retenciones) sobre granos o etanol para fortalecer la industria nacional sin penalizar al sector agroexportador. De esta forma, se agrega valor a la producción local de maíz y caña de azúcar, se genera empleo en el interior del país y se sustituyen importaciones de combustibles fósiles, lo que contribuye al ahorro de divisas y a una mayor previsibilidad energética. #BioetanolArgentina
Además, la iniciativa mantiene el congelamiento de los ajustes en el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) para evitar saltos bruscos en los precios.
Especialistas del sector automotor coinciden en que la mezcla con 15% de bioetanol (E15) no afecta el funcionamiento de los vehículos modernos. La electrónica de los motores se adapta automáticamente al mayor octanaje, lo que incluso mejora la combustión y reduce las emisiones de monóxido de carbono. En autos antiguos o con carburador, puede haber un efecto detergente que revele desgaste preexistente, pero no representa un riesgo estructural.
Respecto a la autonomía, el bioetanol posee menor poder energético que la nafta tradicional, por lo que se registra una ligera reducción en los kilómetros por litro. Sin embargo, en una mezcla del 15%, la diferencia es mínima y prácticamente imperceptible para el conductor promedio, según informes técnicos.
Aunque la medida no garantiza una baja automática en los precios actuales, desde las cámaras de biocombustibles destacan que esta herramienta aporta estabilidad a la cadena energética nacional y posiciona al país como referente en el uso de energías más limpias y competitivas. En definitiva, una respuesta concreta al bolsillo de los argentinos en tiempos de volatilidad global. #PreciosNafta #CombustiblesArgentina #InflacionControlada #EnergiaSostenible