Los precios del petróleo se disparan por encima de los 116 dólares por barril tras las controvertidas declaraciones de Donald Trump sobre apoderarse del crudo iraní. En medio de la guerra en Medio Oriente, el crudo Brent registra un fuerte aumento mientras inversores temen una escalada en el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Esta subida récord impacta la economía global y los bolsillos de millones de consumidores en un año marcado por la crisis energética mundial.
El precio del petróleo registró un fuerte repunte este lunes, con el crudo Brent —referencia mundial— subiendo un 3,5 por ciento hasta los 116,5 dólares por barril. El WTI, referencia estadounidense, avanzó un 2 por ciento y alcanzó los 101,7 dólares. Los precios acumulan un alza superior al 50 por ciento en marzo, desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, cuando el Brent se cotizaba en torno a los 73 dólares.
En una entrevista publicada el domingo por el Financial Times, Trump afirmó que quiere “apoderarse del petróleo en Irán” y que podría tomar la isla de Jarg, que gestiona cerca del 90 por ciento de las exportaciones petroleras del país. Comparó esta posible medida con las operaciones estadounidenses en Venezuela, donde Estados Unidos pretende controlar la industria petrolera “indefinidamente” tras la captura de Nicolás Maduro en enero.
Aunque el mandatario declaró este domingo a bordo del Air Force One que mantiene negociaciones muy buenas con Teherán y que el país aceptó “la mayor parte” de una lista de 15 demandas —entre ellas no desarrollar armas nucleares, entregar uranio altamente enriquecido y reabrir el estrecho de Ormuz—, funcionarios iraníes mostraron escepticismo. Teherán mantiene bloqueado el estrecho, por donde pasa aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo.
Los ministros de Asuntos Exteriores de Pakistán, Arabia Saudita, Egipto y Turquía se reunieron el domingo en una cita calificada como “muy productiva”. Pakistán facilitará conversaciones entre Estados Unidos e Irán en los próximos días. Mientras tanto, Washington envió miles de militares adicionales a la región y milicianos hutíes respaldados por Irán intensificaron los ataques, lo que podría llevar al bloqueo del estrecho de Bab el-Mandeb.
El analista Jim Reid, jefe de investigación macroeconómica global de Deutsche Bank, advirtió en una nota: “Todavía no hay señales de que el conflicto vaya a terminar de forma clara y, dados los distintos titulares, los inversores siguen temiendo una nueva escalada”.