El Poder Ejecutivo nacional anunció la disolución del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), un organismo creado en 1995 para promover políticas públicas contra la discriminación, la xenofobia y el racismo, recibir denuncias, brindar asesoramiento legal y fomentar la educación en derechos humanos. En su lugar, el Gobierno evalúa la creación del Instituto Nacional de Lucha contra el Antisemitismo (INLA), un organismo con un enfoque punitivo y desburocratizado, centrado exclusivamente en combatir el antisemitismo.
La decisión surge tras críticas del oficialismo al INADI, al que acusaron de ser una “caja política” con objetivos poco claros y un enfoque demasiado amplio. A diferencia del INADI, que abordaba diversas formas de discriminación, como la racial, de género, religiosa o por orientación sexual, el INLA se dedicaría únicamente a sancionar y prevenir actos antisemitas, articulando con el Poder Judicial para aplicar la Ley Antidiscriminatoria con mayor rapidez y eficacia.
Ante el cierre del INADI, las personas que deseen denunciar hechos de discriminación, xenofobia o racismo –que no sean antisemitismo– deberán dirigirse directamente al Poder Judicial. Según el Decreto 696/2024 que oficializó la disolución, las políticas contra estas violencias quedan a cargo del Ministerio de Justicia, pero las denuncias se canalizarán a través de la vía judicial. Esto implica presentar la denuncia en fiscalías o juzgados competentes, ya sea de forma presencial o vía plataformas digitales como el Trámite A Distancia (TAD) del Poder Judicial. Expertos advierten que esta transición podría generar demoras y barreras de acceso, especialmente en el interior del país, donde el INADI era el principal punto de contacto. La Línea 168, antes clave para recibir denuncias, se encuentra inhabilitada desde el cierre.
El proyecto del INLA responde a un contexto de creciente judeofobia, evidenciado por un reciente video viral en el que jóvenes entonaban cánticos antisemitas durante un viaje de egresados. Además, informes de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) señalan un incremento sostenido de manifestaciones de odio, especialmente en redes sociales, donde proliferan discursos negacionistas, antisionistas y discriminatorios.
El futuro instituto, aún en etapa de análisis, buscará reforzar el alineamiento del Gobierno con el Estado de Israel y responder a las preocupaciones por el avance del discurso de odio en el ámbito público. Sin embargo, la propuesta deberá superar un debate legislativo para definir su diseño final y garantizar un equilibrio con políticas públicas integrales contra todas las formas de discriminación.