La Cámara de Apelaciones de Nueva York aceptó el pedido urgente del Gobierno argentino en el juicio por YPF y ordenó la suspensión inmediata de todas las demandas vinculadas a la expropiación de la petrolera de 2012, beneficiando a Argentina y paralizando procesos como el discovery y pedidos de desacato hasta resolver la apelación de fondo.
En un fallo que representa un respiro estratégico para el país, la Justicia de Estados Unidos resolvió detener de manera temporal todos los procedimientos relacionados con el juicio por YPF, incluida la ejecución de la sentencia dictada por la jueza Loretta Preska en 2023. La Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York acogió el planteo presentado por la Procuración del Tesoro a través de Sebastián Amerio, frenando cualquier avance hasta que se defina la validez del fallo que condena a Argentina a pagar 18.000 millones de dólares (incluyendo intereses que corren desde 2023).
La medida responde a una moción urgente elevada en las primeras horas de Amerio al frente del organismo. “La resolución alcanza uno de los procesos más relevantes del litigio, en el que los demandantes impulsaban requerimientos invasivos para identificar activos”, destacaron fuentes de la Procuración del Tesoro. En ese marco, Argentina ya había cumplido con amplios pedidos de documentación y testigos, lo que fortaleció su posición ante el tribunal.
Este alivio llega en un contexto económico delicado: el monto en disputa equivale a casi el 45% de las reservas internacionales del Banco Central (alrededor de 40.374 millones de dólares al cierre de septiembre de 2025) y se suma a una deuda externa que alcanzó los 316.935 millones de dólares, representando el 46,7% del PBI. Además, los intereses acumulan aproximadamente 3 millones de dólares diarios –cifra que podría escalar a 4 millones con eventuales sanciones–, agravando la presión sobre las finanzas públicas en un año donde la economía creció 4,4% pero enfrenta desafíos de inversión extranjera y equilibrio fiscal.
Burford Capital, principal beneficiario del fallo de primera instancia, había acelerado sus acciones con pedidos de turnover de acciones, declaración de desacato y demostración de “alter ego” entre el Estado y YPF. Todo ello queda ahora sin efecto. El fondo litigante argumentó ayer que Argentina tiene “pocas chances” de revertir la apelación y que la suspensión le genera “graves perjuicios”, pero la Cámara priorizó la razonabilidad del pedido argentino.
El caso ahora queda en manos de los jueces Denny Chin, José Cabranes y Beth Robinson. La audiencia de apelación se realizó en octubre del año pasado y, según el analista de Latam Advisors Sebastián Maril, “esta decisión podría indicar que el fallo de fondo se conocerá pronto, aunque la Cámara no tiene plazo fijo”. Las estadísticas del tribunal muestran que casos similares se resuelven en promedio entre seis y doce meses; ya han transcurrido cinco desde la audiencia.
Los posibles escenarios son tres: que la Cámara revoque completamente el fallo de Preska (triunfo total para Argentina), que lo confirme (derrota) o que ordene reconsideraciones, como recalcular el monto o el lugar de ejecución. En los dos primeros casos, Argentina celebraría avances significativos, aunque el litigio podría extenderse. “Si es favorable por completo, lo consideraremos caso cerrado”, señalaron fuentes oficiales.
Esta suspensión en el #JuicioYPF no solo detiene la hemorragia financiera diaria, sino que refuerza la defensa de los intereses nacionales en un litigio que arrastra desde la estatización de YPF en 2012. Mientras Burford Capital espera, el país gana tiempo estratégico en su batalla judicial más emblemática. #ExpropiacionYPF #BurfordCapital #ApelacionNuevaYork #ArgentinaEconomia #LorettaPreska