Demócratas acusan desaparición de documentos Epstein relacionados con Trump y exigen investigación inmediata

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Los demócratas del Congreso han denunciado la misteriosa desaparición de decenas de documentos clave del caso Jeffrey Epstein, directamente vinculados al presidente Donald Trump. Esta revelación, que involucra informes del FBI sobre acusaciones de agresión sexual no verificadas, podría desatar una tormenta política en plena era de transparencia obligatoria.

La controversia estalló tras la desclasificación masiva de más de tres millones de registros relacionados con el millonario pederasta Epstein, quien mantuvo una amistad de 15 años con Trump hasta 2004. Según los demócratas, unos 50 folios han vanished sin explicación, incluyendo resúmenes de entrevistas del FBI en 2019 a una mujer que acusó tanto a Epstein como a Trump de agresiones sexuales en los años ochenta. El representante Robert García, demócrata por California y figura clave en el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, no dudó en calificar la omisión como una posible ocultación ilegal por parte del Departamento de Justicia.

“Los demócratas encargados de la supervisión pueden confirmar que el Departamento de Justicia parece haber ocultado ilegalmente las entrevistas del FBI con esta superviviente que acusó al presidente Trump de crímenes atroces”, declaró García en un comunicado que ha encendido las redes y los medios. Esta denuncia surge en el marco de una ley aprobada casi por unanimidad en el Congreso, que obliga a la liberación de estos archivos para esclarecer las redes de poder tejidas por Epstein, condenado en 2008 por delitos sexuales y fallecido en prisión en 2019 en un controvertido suicidio.

Desde la Casa Blanca, la portavoz Abigail Jackson defendió a Trump, asegurando que ha sido “totalmente exonerado de cualquier cargo relacionado con Epstein”. La fiscal general Pam Bondi desestimó las acusaciones como “infundadas y falsas”. Sin embargo, los demócratas insisten en que la ausencia de estos documentos –posiblemente ligados a una “investigación federal en curso”, según el Departamento de Justicia– plantea serias dudas sobre la integridad del proceso. No hay pruebas de involucramiento de Trump en los delitos de Epstein, pero las fotografías de ambos en eventos como Mar-a-Lago en 1997 y 2000 reviven ecos de un pasado turbio.

La primera alerta sobre los papeles faltantes vino de un periodista independiente en Substack y la radio pública NPR, lo que ha impulsado a los demócratas a lanzar una investigación paralela. Este caso no solo resalta las conexiones de Epstein con elites globales –incluyendo figuras como el exministro francés Jack Lang y miembros de la realeza–, sino que podría erosionar la confianza pública en instituciones clave, especialmente en un año electoral volátil.

Expertos advierten que esta desaparición podría interpretarse como un encubrimiento, alimentando teorías conspirativas y debates sobre justicia selectiva. Mientras tanto, la denunciante, cuya identidad no se revela, se unió inicialmente a una demanda colectiva contra Epstein pero luego se retiró, y sus alegatos permanecen sin corroborar.