Goldman Sachs prefiere pagar u$s215 millones antes de exponer a sus jerarcas en un juicio por discriminación

Diversidad

El gigante financiero de Wall Street suma su caso a una larga lista de entidades financieras que prefirieron pagar colosales sumas por casos semejantes
Goldman Sachs llegado a un acuerdo extrajudicial para resolver la demanda colectiva que le acusaba de discriminar sistemáticamente a las mujeres, anuncia la entidad y los demandantes en un comunicado.

Pagará 215 millones de dólares en un pacto que afecta a aproximadamente 2.800 mujeres asociadas y vicepresidentas empleadas en las divisiones de banca de inversión, gestión de inversiones y valores. Cerca de un tercio de la indemnización, sin embargo, corresponderá a los abogados, según Bloomberg. Con el acuerdo, la firma evita el escándalo de un juicio previsto para setiembre y que habría expuesto en público sus prácticas laborales discriminatorias hacia las mujeres en los puestos de responsabilidad.

La demanda recogía las reivindicaciones más antiguas y notorias sobre la discriminación salarial en Wall Street. Claramente el acuerdo evita un juicio de alto perfil en audiencia pública de humillación al gigante financiero y a los ejecutivos que deberían testificar durante el proceso. Entre esos ejecutivos figuraban tres Secretarios del Tesoro de Estados Unidos (Henry Paulson, durante las administraciones de Bill Clinton y de George W. Busch; Fischer Black, coautor de la fórmula de Black Scholes, con el que Merton y Scholes recibieron el premio Nobel de Economía en 1997; y Romano Prodi, dos veces primer ministro de Italia y también presidente de la Comisión Europea), así como el tercer presidente del Banco Central Europeo, Mario Graghi. Goldman privilegió preservarlos acordando pagar 215 millones antes de llegar a un juicio público.

La demanda fue presentada el 10 de septiembre de 2010 por Cristina Chen-Oster, Shanna Orlich, Allison Gamba y Mary De Luis, mujeres que trabajaron en Goldman Sachs como asociadas o vicepresidentas en Estados Unidos en las divisiones de banca de inversión, gestión de inversiones o valores. Se presentaron alegando también discriminación sistemática en materia salarial, de evaluación del rendimiento y ascensos.

Los antecedentes de Wall Street presagiaban un “show mediático” y un revés para Goldman. Smith Barney había acuerdado pagar 150 millones en 1997 por una demanda semejante conocida como Boom-Boom Room. Ante una situación similar Morgan Stanley acordó pagar 54 millones para evitar su escarnio. Y Merrill Lynch llegó a un acuerdo por otros 250 millones. Otros bancos tienen demandas similares pendientes de juicio o de acuerdos extrajudiciales. Sin embargo, Jacqueline Arthur, Directora Global de Gestión de Capital Humano de Goldman Sachs, optó por “cacarear en otro lado” de dónde quedaron puestos los huevos. Señaló que “Goldman Sachs se enorgullece de su largo historial de promoción y avance de las mujeres y mantiene su compromiso de garantizar un lugar de trabajo diverso e inclusivo para toda nuestra gente. Después de más de una década de vigoroso litigio, ambas partes han acordado resolver este asunto. Seguiremos centrándonos en nuestra gente, nuestros clientes y nuestro negocio”.

El acuerdo de Goldman establece que, durante tres años, un experto independiente analice los procesos de evaluación de rendimiento y promoción “para garantizar que generan resultados precisos, fiables y no sesgados”, según el comunicado. Además, un experto independiente deberá realizar estudios adicionales de igualdad salarial y la entidad tendrá la obligación de investigar y abordar cualquier brecha salarial de género. El gigante financiero también se comprometió por esos tres años a mejorar determinadas comunicaciones a los vicepresidentes en relación con el desarrollo profesional y los criterios de promoción.

Los beneficios del acuerdo por la demanda colectiva están al alcance de todas las mujeres que ocuparon un puesto de asociada o vicepresidenta desde el 7 de julio de 2002 hasta el 28 de marzo de 2023 en Nueva York o, desde el 10 de septiembre de 2004 hasta el 28 de marzo de 2023 en cualquier otro lugar de Estados Unidos y estuvieran sujetas a determinados procesos de evaluación de rendimiento. El tribunal deberá fijar ahora una fecha de audiencia para la aprobación preliminar del acuerdo, que si se aprueba dará lugar a que un administrador envíe una notificación a los miembros del grupo. Si el tribunal concede posteriormente la aprobación definitiva del acuerdo, el administrador asignará los importes del acuerdo a cada uno de los miembros del grupo que reúnan los requisitos, basándose en una fórmula objetiva.